Con E, sí. E de escuchar. Esta es la primera letra del abecedario de la comunicación. Escuchar y dos palabras más que, mira por dónde, también empiezan por E: empatizar, entender.
Casi siempre nos referimos a la comunicación como vehículo de transmisión de información, de contenidos, en forma de audios, vídeos, textos… Contenidos en los que el emisor es la estrella y el reto es hacer llegar un determinado mensaje a quién nosotros queremos, a quién nosotros necesitamos que llegue.
Cuando comunicamos, partimos del yo: yo quiero explicar esto o aquello; yo quiero enviar uno u otro mensaje. Y pensamos poco en qué es lo que el otro tiene en su cabeza, en cuál es su entorno vital, social, personal.
Conocer al otro, escucharle antes de hablar, nos ayudaría mucho a entenderle y a saber si es el momento, el tiempo y el tono adecuado para explicar según qué cosas.
¿Cuántas veces hemos metido la pata por no escuchar antes de hablar? ¿Cuántas veces hemos fallado en presentaciones, campañas, entrevistas… por solo pensar en lo que nosotros queremos transmitir?
En la habilidad de escuchar, resulta también clave saber gestionar los silencios del otro; y hacerlo no pensando en qué responderemos o en el tiempo que nos quedará para explicar lo que nosotros queremos. Simplemente, se trata de callar atentamente.
Y es que, como muy bien dice el dicho: tenemos dos oídos y una sola boca para escuchar el doble de lo que hablamos. Pues eso. Con la E.




0 Comentarios